La empresa produce y vende materias primas químicas líquidas inflamables (como etanol y acetona). En una ocasión, sufrió un pequeño accidente por fuga debido a una gestión inadecuada del almacenamiento, y el departamento local de gestión de emergencias le ordenó rectificarlo. Para eliminar por completo los posibles riesgos de seguridad, la empresa invirtió 8 millones de yuanes en la mejora de su sistema de gestión de seguridad: en la cadena de almacenamiento, de acuerdo con el «Reglamento sobre la Administración de Seguridad de Sustancias Químicas Peligrosas», los diferentes tipos de sustancias químicas peligrosas se almacenaron en áreas clasificadas y zonificadas (líquidos inflamables en almacenes independientes, aislados de oxidantes). Se mejoraron las instalaciones de almacenamiento (instalación de equipos eléctricos a prueba de explosiones, sensores de detección de fugas y sistemas de rociadores de emergencia), y se implementó un sistema automático de control de temperatura y humedad (temperatura controlada a 15-25 ℃). Se establecieron procesos estrictos de recepción en el almacén y verificación de salida, con 6 gerentes de almacén profesionales asignados y capacitación en seguridad periódica. En la fase de transporte, se seleccionaron tres empresas de logística con certificación para el transporte de productos químicos peligrosos, exigiendo que los vehículos de transporte contaran con posicionamiento GPS en tiempo real, videovigilancia y equipos de protección de emergencia. Se diseñaron rutas óptimas que evitaban zonas densamente pobladas para garantizar el seguimiento visual de todo el proceso de transporte, y se prohibió el transporte mixto de diferentes tipos de productos químicos peligrosos. En la fase de uso, se instalaron sensores de monitorización de la concentración de gases en los talleres de producción, que activaban alarmas acústicas inmediatamente al superar los límites establecidos. Se proporcionó equipo de protección individual (EPI) completo a los operarios y se realizaron simulacros de emergencia periódicos para casos de fugas e incendios. Asimismo, se estableció un sistema de gestión de riesgos de seguridad, con inspecciones mensuales y una tasa de corrección del 100 %. Tras la mejora del sistema de seguridad, la empresa no ha sufrido ningún accidente, ha obtenido la Certificación de Nivel 1 de Normalización de la Seguridad Laboral y se ha convertido en una empresa modelo en la gestión de la seguridad de productos químicos peligrosos en la zona. La confianza de los clientes en la colaboración ha aumentado significativamente, registrándose un incremento del 40 % en el número de nuevos clientes en 2024.